Práctica III
“Caminos de Color y Movimiento: Un Viaje Lúdico hacia el Aprendizaje Integral”
Ana Sofia Henao Villa
Justificación
En la etapa jardín, el aprendizaje se da principalmente a través del juego, la exploración sensorial y la interacción social. Este Microproyecto está diseñado para fortalecer el desarrollo integral de los niños del grado Jardín del Centro Infantil Jesús Amigo. Se busca proporcionar experiencias significativas que favorezcan la motricidad fina y gruesa, el reconocimiento de colores, la expresión artística, la creatividad y la capacidad de trabajar en equipo.
Las actividades propuestas integran dimensiones corporales, cognitivas y emocionales, en sintonía con los Derechos Básicos de Aprendizaje (DBA) y las necesidades del contexto educativo infantil.
Sistema Didáctico
Este sistema presente en mis visitas se estructura en tres componentes esenciales que trabajan en armonía: la intencionalidad, representada en los objetivos de aprendizaje que guían cada experiencia pedagógica y están orientados al desarrollo integral de los niños y niñas; la intervención pedagógica, que se manifiesta a través de estrategias lúdicas, sensoriales, creativas y colaborativas, diseñadas para responder a los intereses, ritmos y necesidades de los infantes; y finalmente, la evaluación, entendida como un proceso formativo y afectivo que permite reflexionar sobre lo vivido, reconociendo los logros desde las emociones, la participación activa y la construcción significativa del conocimiento. Este sistema permite que el aprendizaje sea un proceso dinámico, coherente y profundamente humano.
Marco Teórico
La presente propuesta pedagógica se fundamenta en diversos enfoques y teorías del desarrollo infantil que reconocen al niño como un ser activo, creativo, sensible y capaz de construir conocimiento a partir de sus experiencias. Desde el constructivismo, autores como Jean Piaget destaca "La importancia de la actividad y la manipulación en el aprendizaje, especialmente en edades tempranas, donde el pensamiento se construye a partir de la acción y la exploración concreta".
Por otra parte, la propuesta recoge elementos del enfoque Reggio Emilia (Loris Malaguzzi), que considera "El arte, el juego y la creatividad como lenguajes legítimos del niño para expresar su pensamiento y emociones". El uso de materiales diversos, la libre creación, la investigación sensorial y la colaboración en grupo son aspectos clave de esta mirada.
En conjunto, estas perspectivas convergen en una práctica pedagógica que reconoce al niño como protagonista de su aprendizaje, valora el juego como eje central del desarrollo infantil y prioriza la experiencia directa, la expresión libre y el vínculo afectivo como motores del aprendizaje significativo.
